Domingo, 08 de Febrero de 2026
CIUDAD VALLES, S.L.P.
DIRECTOR GENERAL.
SAMUEL ROA BOTELLO
Semana del 20 de Abril al 26 de Abril 2012

De izquierda dentro de la constitución

De izquierda dentro de la constitución

Víctor Manuel Tovar González



La fuerza que impulsa el desarrollo nacional con fe en las doctrinas que heredamos de nuestros mayores, acción orientada a la creación de un México mejor en lo humano, lo político y lo social. Anhelando el cumplimiento de los principios constitucionales en que se resumen los ideales y postulado de la propia Independencia, Reforma y Revolución, considero que la meta de nuestro progreso se halla en la elevación de todos los niveles de nuestro pueblo, respecto de su salud, de su cultura, de su vida material y de su nivel cívico que permite al individuo el goce de sus derechos indeclinables y la posibilidad de intervenir en las tareas gubernamentales que pertenecen a todos.

La filosofía de nuestra Revolución ha surgido de la vida del pueblo. Es realista y mexicana, y postula el concepto básico de la unidad nacional; heredó sus ideales de los libertadores de 1810, los reformadores de 1857 y de los constituyentes de 1917 y ha recibido también las experiencias que nos han permitido, en nuestro tiempo, vencer los obstáculos internos y externos que se oponían al ascenso de la nación.

En la Constitución que nos rige está expresada una doctrina precisa y clara, en la que alcanzan justo equilibrio el ideal, la convicción y la realidad. La Constitución contiene un espíritu de progreso sin injusticia. Conforme a ella, la culminación de nuestra patria supone sacrificios que no deben descansar sólo en un grupo de mexicanos, para beneficio de los otros; el sacrificio y el beneficio deben ser generales, como lo son el desarrollo acelerado y constante de nuestro país.

México ha ido formulando en el curso de su vida las metas en que se reconoce al hombre como supremo valor de la historia, a la familia como entidad indestructible de la sociedad y a la patria como hogar común de todos y como tesoro de ideales y tradiciones que la integran y la hacen respetable en el concierto internacional.

Nuestra patria jamás renunciará a su derecho de autodeterminación, porque es un país que ha luchado mucho contra las supervivencias de su origen colonial, contra las dictaduras interiores y contra las incomprensiones del exterior, para alcanzar un régimen de dignidad humana y de derecho justo.

Para que se pueda gozar de la libertad ampliamente el hombre requiere disfrutar de un nivel de vida que le convierta, como individuo, en un ser civilizado; como pueblo, en un conglomerado fuerte, sano y laborioso, y como nación, en una entidad tranquila en lo interior, y en lo exterior soberana y cordial con los pueblos de la tierra.

El ascenso del nivel de vida de la población mayoritaria del país, constituye el propósito central de cualesquier gobierno y es nuestra meta invariable. A través de su proceso nos hemos ido orientando en los procedimientos que conducen a su logro, aunque pueden cambiar y agotarse en el recurso de la acción emprendida a largo plazo.

El ideario de la mayoría de los mexicanos permanece y será cada vez más imperativo mientras el desequilibrio entre los integrantes de la sociedad presente los contrastes que no hemos podido aliviar, entre aquellos grupos que no poseen sino su propia vida y quienes disfrutan ya de los efectos benéficos del desarrollo económico por el que han alcanzado abundancia y en algunos casos hasta privilegio.

Hemos llegado a la conciencia nacional de que la solución fundamental de nuestros problemas está en el esfuerzo que desarrollemos. Nadie nos podrá abrir las puertas del mejoramiento general sino nosotros mismos, como individuos y como nación unida por los firmes lazos históricos; no tenemos ningún medio mejor para lograrlo que el rendimiento de nuestro propio trabajo.

Para que ese trabajo sea fecundo, debe ser tranquilo y armonioso; debe realizarse en un ambiente de paz interior en que como dijera el gran indio de Guelatao. Los derechos de cada uno y los de todos se concierten y conjuguen; debe ser productivo, mediante la aplicación de métodos que ahorren el esfuerzo y aumenten el provecho; debe fundarse en la equidad que fomenta el progreso de todos y de cada uno y que reparte mejor los resultados de la tarea común, y debe pugnar por que la producción exportable que alcance pueda ser objeto de libre comercio con los demás pueblos, en trato amistoso y de reciprocidad conveniente para México.

Por eso los mexicanos anhelamos la tranquilidad interior y la tranquilidad exterior. La paz interior no es sólo la ausencia de convulsiones o de hechos que la perturben; debe ser una paz activa, que entusiasme al trabajo y estimule la producción y el ahorro.

En un país en que los derechos de los sectores de la producción económica se ejercen en un ámbito de comprensión mutua y de recíprocas y justas concesiones, los individuos cumplirán mejor su tarea si son trabajadores, y acometerán siempre otras actividades productoras si forman entre los que pueden y deben promover negocios para el progreso general.

En esta época, nuestro objetivo económico fundamental es la industrialización; ella crea un mejor nivel de vida y una concepción de nuestros problemas que se proyecta sobre el panorama nacional. Industrialización no quiere decir aglutinamiento de plantas fabriles, o que estas aumenten a costa de entregar el patrimonio nacional sin orientación adecuada, sino la correcta aplicación de nuestros recursos para lograr una producción que garantice la vida de nuestra población en aumento.

Agricultura, artesanado, manufactura, producción de servicios y distribución; todos los aspectos que presenta la economía nacional, deben encauzarse y equilibrarse dentro de reglas que originen abundancia y cubran nuestras necesidades, que mejoren las condiciones de la ocupación, eleven todos los niveles y que permitan a mayores sectores del pueblo convertirse en consumidores y productores y en sujetos capaces de gozar de los beneficios de la cultura y de las satisfacciones de la salud física y del sano esparcimiento.

Para mejorar cuantitativa y cualitativamente el consumo de los campesinos, de los obreros y de los miembros del sector popular, que constituyen la base de nuestra población, es indispensable continuar nuestro desarrollo económico sin el deseo de lograr efectos rápidos y espectaculares, a veces transitorios, orientando las fuerzas productivas dentro de un proceso sostenido que signifique firme avance.

En la época actual, el desarrollo económico no puede ser tan natural y espontáneo; el Estado ha de fungir un papel muy significativo para impulsarlo por su política de orientación, no para sustituir a la iniciativa privada, sino para crear las condiciones que estimulen las actividades productivas.

Lo que Ud. Esta leyendo amigo de EMSAVALLES, no es ningún fragmento de algún discurso de Andrés Manuel López Obrador, si no es parte del ideario político de el Presidente Don Adolfo López Mateos (el mismo se decía de izquierda dentro de la Constitución), la coincidencia de los discursos estriba en que López Obrador es hijo ideológico de ese gran presidente, por lo que vale la pena recordar los éxitos de ese gobierno.

Los mexicanos que vivieron durante el sexenio de Adolfo López Mateos tuvieron la posibilidad de disfrutar de un país con tranquilidad social, paz y armonía, respetado en el extranjero, se creo el libro de texto gratuito, la inflación fue de tan solo el 1% a lo largo del sexenio, así como una población con un peso más en el bolsillo, ya que por primera vez en la historia del país, la carrera preciosalario la ganó éste último, es decir, el mexicano ganó más de lo que costaban los productos, lo que se tradujo en mejores niveles de vida.

Eran tiempos en que el mundo hablaba del milagro mexicano, éramos el líder de Latinoamérica y el modelo a seguir de todos los pueblos subdesarrollados.

Amigo lector. Compare los resultados de las políticas nacionalistas con la de los últimos cuatro sexenios neoliberales, en las que la entrega de la riqueza nacional ha sido el estandarte de los políticos que nos han gobernado sean tricolores o albiazules.

Pero recuerde Ud. Tiene la mejor opinión.

 


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