Domingo, 08 de Febrero de 2026
CIUDAD VALLES, S.L.P.
DIRECTOR GENERAL.
SAMUEL ROA BOTELLO
Semana del 09 de Mayo al 15 de Mayo 2014

La justeza del impuesto y del gasto del gobierno

La justeza del impuesto y del gasto del gobierno

Víctor Manuel Tovar Glz.



Con frecuencia leemos o escuchamos muchos términos sobre el tema de los impuestos que nos parecen ajenos, pero que en realidad tienen que ver con nuestra vida diaria. Vale la pena conocerlos para poder discutirlos, cambiarlos, rechazarlos, o aceptarlos si es que nos convienen. El tema de los impuestos debe interesar principalmente al pueblo, porque es el que más paga y el que menos recibe a cambio de los mismos, como veremos a lo largo de esta entrega. Los sectores populares, la gente de a pie, lo deben ver de esa manera, y poner fin a la creencia de que en la discusión de los impuestos solo deben participar los políticos que están en el poder y los empresarios. En el país hay una injusticia tributaria a la que hay que ponerle fin.

Los impuestos son el instrumentos de mayor importancia económica con el que cuenta el Estado en un país con libertad de mercado como en el que vivimos para promover el desarrollo económico, ya que como las libertades son el valor fundamental de nuestra sociedad, el estado no puede obligarnos a seguir determinados fines, sino que debe ante todo ser respetuoso de los derechos de los ciudadanos, por lo que usa instrumentos que motiven o desincentiven la actividad económica, por lo que son relevantes sobre todo los impuestos, porque a través de éstos se puede influir en los niveles de asignación del ingreso entre la población, ya sea mediante un determinado nivel de tributación entre los distintos estratos o, a través del gasto público, el cual depende en gran medida del nivel de recaudación logrado.

Los impuestos tienen en un sistema económico de libre mercado, una gran importancia debido a que a través de éstos se pueden alcanzar diversos objetivos. Originalmente los impuestos servían exclusivamente para que el Estado se allegara de recursos, sin embargo, actualmente podemos ver que existen varios fines los cuales se mencionan a continuación:

Uno de los puntos fundamentales de un moderno sistema impositivo es lograr redistribuir el ingreso en favor de las mayorías; esto se alcanza cuando se logran reducir todos aquellos efectos negativos que generan los mercados en la economía. Una vía fundamentalmente poderosa para lograr la redistribución del ingreso es a través de la aplicación de impuestos al ingreso a tasas progresivas, es decir, que pague más quien más gana, y que reciba más quien menos gana como por ejemplo a través del impuesto sobre la renta.

Otro punto fundamental para el sistema impositivo es lograr la eficiencia económica; esto se logra si se pueden corregir ciertas fallas del mercado como lo son p. ej. las externalidades, que son efectos causados por un tercero a cualesquier ciudadano como ejemplo les daremos al Ingenio Plan de Ayala, que tira desechos al rio que afectan a todos los que habitamos la cuenca del rio valles, y un impuesto a los residuos contaminantes ayudaría a la limpieza de la cuenca.

Los impuestos, por otra parte, pueden tener fines proteccionistas a fin de proteger a algún sector muy importante de la nación, como puede ser por ejemplo alguna industria nacional, el comercio exterior o interior, la agricultura, etc., tal es el caso de los impuestos a las importaciones.

Los impuestos por otra parte tienen un papel fundamental en el desarrollo económico del país o de alguna región en particular. Esto se logra a través de los recursos que se obtienen, los cuales se pueden destinar por ejemplo a fomentar a algún sector económico en particular, por ejemplo a través del impuesto estatal sobre el consumo de gasolina mediante el cual se pretende financiar la educación universitaria.

Para que los impuestos funcionen adecuadamente y logren cumplir con sus objetivos es necesario que cumplan con una serie de características de diversa índole como económicas, políticas, sociales, morales y jurídicas. Los impuestos deben ser de aplicación y de observancia general, de lo contrario solo serán instrumento de desigualdad, sólo se deben aplicar tratamientos especiales cuando se refieran a situaciones generales. Además, los impuestos se deben expresar con claridad y precisión, de tal forma que se eviten las confusiones que originen malas interpretaciones. Además los impuestos deben tener una base legal y se deben destinar a satisfacer necesidades colectivas. Los impuestos no deben fomentar hábitos nocivos para la sociedad, sino al contrario deben combatir estas malas conductas, y por otra parte, los impuestos deben ser justos en un sentido social de acuerdo con las condiciones generales del país.

Los altos niveles de pobreza y la desigualdad del ingreso colocan los efectos distributivos de la política fiscal en el centro del debate político del país. Analizar los efectos distributivos del sistema tributario requiere hacer supuestos acerca de la incidencia económica de los impuestos; es decir, acerca de quién soporta la carga de los impuestos en último término, que puede diferir y difiere de la incidencia legal (quién está obligado por ley a pagarlos).

El logro de la estabilidad, meta a la cual se han destinado los esfuerzos de la política económica desde el sexenio de Miguel De La Madrid, se refiere a eliminar o reducir los cambios bruscos en la producción y en los precios de todos los bienes y servicios que se producen en el país, es decir, evitar recesiones o expansiones prolongadas y profundas de la economía y tasas de inflación con valores de un dígito. Pero también apunta a la reducción de la volatilidad del precio del dólar y de las tasas de interés. La eficiencia en la asignación de recursos alude a una utilización plena de los mismos en condiciones óptimas, es decir, con desempleo reducido y con escalas mínimas de subutilización de la planta productiva.

En el aspecto económico la equidad hace alusión a la distribución equilibrada de la riqueza o a la reducción de brecha que separa a pobres y ricos, meta de la cual por desgracia se han olvidado nuestros neo-liberales gobernantes, razón por la cual los gobiernos nos presumen de baja inflación, una tasa de cambio con escazas fluctuaciones y estabilidad macroeconómica, pero a cambio tenemos uno de los repartos más inequitativos de la riqueza, este es un país donde el 20% de la población se queda con el 84% del Ingreso Nacional, y un 80% de la población se queda con el 16% del Ingreso.

El gasto público es uno de los elementos más importantes en la política económica de un país, que le permite moldearla según los objetivos que se quieran alcanzar, pero sobre todo, puede mejorar la distribución de la riqueza, por las siguientes causas; el gasto público puede influir en de diferentes formas en la economía, ya que es una fuente importante de generación de empleo, tanto así que son muchas las regiones del país donde la única fuente de empleo es precisamente el estado. La economía se puede acelerar o desacelerar según el estado decida gastar más o menos. La producción del país puede verse fuertemente influida por el gasto público lo que de forma indirecta tiene efecto sobre el nivel de empleo.

El gasto público puede afectar el nivel o capacidad de ahorro de la población, en vista a que el gasto público está financiado por lo general por ingresos provenientes de los impuestos. Al incrementar los impuestos, se deja a la población con una menor parte de sus utilidades lo que disminuye su capacidad de ahorro. Como la inversión en buena parte depende del nivel de ahorro de la población, al disminuirse el nivel de ahorro por las causas ya expuestas, se afecta la capacidad para invertir. Si no se ahorra, no habrá recursos para invertir.

El gasto público puede presionar el alza de los precios al aumentar la demanda de bienes y servicios. Bien sabemos que cuando la demanda se incrementa a un ritmo superior que la oferta, se sufre de una tendencia inflacionaria, y el gasto público tiene la capacidad de incrementar la demanda de bienes y servicios.

El gasto público puede influir en el comportamiento de la moneda frente a otras divisas, en la medida en que el gasto público sea financiado con crédito externo. El ingreso de divisas producto de la adquisición de créditos puede conducir a que la moneda local se fortalezca, puesto que al incrementarse la oferta de una determinada divisa, el efecto de la ley de la oferta y demanda, conlleva a que el precio de la moneda local se revalúe.

Naturalmente que el gasto público es responsable directo en el incremento o disminución del déficit fiscal de un país, en la medida en que se gasta más o menos de los ingresos obtenidos.

En términos generales, estos pueden ser algunos de los efectos que puede tener tanto el gasto como el ingreso público en la economía. Como se puede ver, algunos efectos son negativos y otros positivos, por lo que se puede concluir que el gasto público y los impuestos son una herramienta muy importante a la hora de implementar las políticas macroeconómicas.

 


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