Domingo, 08 de Febrero de 2026
CIUDAD VALLES, S.L.P.
DIRECTOR GENERAL.
SAMUEL ROA BOTELLO
Semana del 10 de Abril al 16 de Abril de 2015

¿Quién será responsable del presupuesto del Gobierno?

¿Quién será responsable del presupuesto del Gobierno?

Víctor Manuel Tovar Glz.



El porqué de la forma de las pirámides es muy simple: a medida que se iban construyendo, se acortaba el presupuesto, se acortaba el presupuesto...
Jaume Perich

Ante las declaraciones del Sr. Secretario de Hacienda el Dr. Luis Videgaray, de que por motivo de la desaceleración económica, para el próximo año del 2016, el poder ejecutivo de la nación propondrá al legislativo un presupuesto de base cero. Trataremos de explicarle en esta entrega, qué es eso de presupuesto base cero ¿Es bueno? O ¿Es malo para la Republica?

El presupuesto es uno de los procesos fundamentales que estructuran el funcionamiento del Estado. No existe hoy ningún gobierno, por débil o inestable que este sea, que no prepare un presupuesto anual. Sin embargo, la preparación y ejecución de los presupuestos no ocurre en el vacío, pues se espera que estos reflejen el conjunto de obligaciones, compromisos y propósitos de un gobierno. Pese a toda la atención que atrae la discusión anual de un presupuesto, este no es un objetivo en sí mismo. Los presupuestos están intrínsecamente imbricados en la gestión pública. Frecuentemente se reclama por las distorsiones que las normas presupuestarias introducen en el funcionamiento de los organismos públicos, pero es innegable que los presupuestos se ven también afectados por las prioridades, medios y orientaciones de la gestión del gobierno y las entidades que lo integran.

En los últimos 50 años, la manera de pensar y hacer los presupuestos en el mundo ha experimentado importantes transformaciones. Estas han sido el producto de cambios en el entorno de la gestión financiera pública, originados en la intensidad de las restricciones macro-fiscales y en las modificaciones del rol del Estado en la sociedad.

El presupuesto Base Cero, es una técnica presupuestal que consiste en la elaboración del presupuesto sin haber considerado los presupuestos anteriores, de ahí precisamente su nombre, se parte de cero. Para justificar la puesta en marcha de este instrumento de planeación, se nos dice por parte de los responsables de la política fiscal del país que: “De manera habitual, el establecimiento de un presupuesto cualquiera, ya sea de carácter público o privado, se toma como punto de partida las necesidades de gasto del año anterior y ese nivel de gasto se extrapola al año siguiente. Esos datos históricos son ajustados a la inflación, añadiéndose nuevos gastos que se consideren indispensables, y quitando o reduciendo otros cuya relevancia perdió vigencia. Comenzando así una espiral inflacionaria que deja de ser factible cuando los ingresos disminuyen como en el actual momento en que vive México, donde los ingresos petroleros (el 38% del ingreso programable del gobierno) han caído un 60% aproximadamente”.

Existe un antecedente sobresaliente, de intento de este tipo de presupuesto, por parte de Departamento de Agricultura de los E.E.U.U., para el año de 1964, que fue un verdadero fracaso, puesto que resultó extremadamente laborioso, con obtención de cifras extemporáneas, que lejos de ayudar perjudicaron, por haber retardado todo, y cuando fueron obtenidas, para nada sirvieron.

A pesar de lo expuesto, el Presupuesto Base Cero se ha utilizado con éxito para casos parciales en las entidades, sobre todo cuando se ha viciado la determinación del presupuesto con partidas que por “inercia”, o por costumbre se habían presupuestado, y que al aplicar el Base Cero, se observó que no eran necesarias, por lo que se erradicaron. Esta forma de presupuestar es muy aplicable al sector público donde es común que existan partidas de este tipo, improductivas, etc.

Antes de tomar partido a favor o en contra de los presupuestos de base cero, no debemos de olvidar, cuál es el papel que juega este instrumento de política gubernamental, y que es el de ser un plan de acción de gran importancia porque refleja una parte fundamental de la política económica. El presupuesto se establece para un período determinado, generalmente de un año, y muestra las prioridades y los objetivos del gobierno a través de los montos destinados a sus ingresos y sus gastos. El presupuesto muestra la forma de cómo el gobierno extrae recursos a la sociedad, y cómo los redistribuye. En ambos ejercicios, la extracción y la distribución, el gobierno revela sus verdaderas preferencias y prioridades.

El presupuesto tiene un peso macroeconómico muy evidente en el crecimiento, el empleo, la inflación, y la estabilidad. Las políticas de ingreso y de asignación del gasto público son elementos clave de la política económica: tienen impactos definitivos en el crecimiento de la economía y en el desarrollo social; son además impactos de largo alcance. Con particular fuerza en países en vías de desarrollo como México, el presupuesto público estimula la acumulación de capital físico y la inversión en capital humano. Por ejemplo, políticas tributarias y políticas de gasto son instrumentos fundamentales para paliar la insuficiencia en el ahorro interno, absorber el costo de la deuda (interna y externa), contener el alza de precios, mantener la estabilidad macroeconómica y redistribuir el ingreso, a través de la reasignación de recursos y esfuerzos hacia programas de inversión, sociales –educación, mejora en los servicios de salud, disminución de los grados de pobreza, provisión de seguridad pública, creación de infraestructura, desarrollo regional, alientos a producción, etc.-., y la inversión en capital físico y humano, motor del desarrollo. En contrasentido, pero con mayor facilidad, políticas de ingreso y egresos erróneas pueden impactar negativamente a la sociedad.

El presupuesto base cero a juicio del gobierno federal es la solución para hacer más eficiente el ejercicio del gasto público. Sin embargo, parece acercarse más a una ilusión de lo que quiere el gobierno, que a una solución realista, ya que su implementación requeriría de una visión completamente distinta sobre el gasto del Estado, que privilegiara los objetivos públicos sobre los intereses particulares, de la que no se ha visto evidencia hasta ahora. Pero además implicaría hacer varias reformas a las leyes que regulan políticas de gasto y contrataciones públicas, una misión que demanda años para ser concretada. Además según los teóricos, el presupuesto base cero, como técnica, requiere de una administración pública con recursos humanos altamente capacitados, honestos y con una estructura organizativa que emplee una avanzada tecnología.

Como lo puede Ud. ver amigo de “EMSAVALLES”, las técnicas presupuestales, solo son instrumentos, que bien aplicados, dependiendo de las circunstancias pueden ser excelentes medios de planeación, lo que nos hace creer que la pelota está en las canchas de los poderes ejecutivo y legislativo, no es así. La pelota está en la cancha de nosotros los ciudadanos, pues la aprobación y aplicación del multimencionado instrumento fiscal, será responsabilidad de la próxima legislatura. Es decir la que elegiremos el próximo Junio. Por eso debemos de elegir a legisladores; capaces, pero sobre todo honestos y con visión de país. En nuestras manos el destino nos deja el futuro. Aprovechemos

 


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