Sukey Barrios
Su ejemplo confirma que cuando la escuela, la familia y la comunidad respaldan a la niñez, los resultados pueden ser extraordinarios
En la Huasteca Potosina, donde los ríos, cascadas, flores y paisajes siguen siendo motivo de orgullo, una niña de 12 años decidió transformar su amor por Ciudad Valles en una canción. Su nombre es Vanessa Santiago Montaño, alumna de sexto grado de la escuela primaria Josefa Ortiz de Domínguez, y hoy su historia se coloca como ejemplo de talento, sensibilidad y perseverancia.
Vanessa participó en la convocatoria nacional "Jugando, inventamos y creamos", impulsada por el Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial, en la categoría de canción. Su propuesta, titulada "Por un Valles limpio e innovador", no solo le permitió obtener una medalla por mérito especial, sino también llevar un mensaje poderoso: cuidar el medio ambiente también puede comenzar con una voz infantil.
EL TALENTO QUE NACE DE LA CONCIENCIA
La canción de Vanessa surgió de una idea sencilla, pero profunda: invitar a las personas a cuidar los espacios naturales que dan identidad a la región. Su inspiración, como ella misma explicó, llegó al pensar en la belleza de la Huasteca. "Estando yo entre las flores me entra la inspiración", expresó al hablar de una de las partes más significativas de su composición.
Detrás de esa frase hay una visión clara. Vanessa no canta únicamente por cantar; utiliza la música como una herramienta para pedir conciencia a turistas, habitantes y visitantes. Su llamado es directo: pensar antes de actuar, no tirar basura y valorar los ríos, cascadas y zonas arqueológicas que forman parte del entorno potosino.
"Me gustaría mucho que a través de mi canción pues la escuchen y se inspiren para ir pues haciendo un Valles mejor de lo que ya está", dijo Vanessa, dejando ver que su proyecto va más allá de un concurso: es una propuesta ciudadana desde la mirada de una niña.
UNA ESCUELA QUE IMPULSA SUEÑOS
El logro de Vanessa también refleja el papel fundamental de la escuela Josefa Ortiz de Domínguez, una institución que ha encontrado en la motivación, la creatividad y el acompañamiento una fórmula para fortalecer el talento infantil. La directora destacó que este resultado no es casualidad, sino parte de una dinámica educativa en la que las niñas y los niños son impulsados a participar, crear y confiar en sus ideas.
La maestra Lorena, mencionada por Vanessa como una figura clave, fue quien la motivó a inscribirse y participar. Ese respaldo permitió que una idea nacida en el aula se convirtiera en un reconocimiento nacional.
La directora de la institución celebró que, a su edad, Vanessa ya tenga una conciencia ambiental que muchas veces falta en los adultos. También resaltó que este tipo de proyectos demuestra que el aprendizaje escolar puede impactar directamente en la comunidad, especialmente cuando se trabaja desde la creatividad.
UNA MEDALLA CON MENSAJE
La emoción de Vanessa al recibir la noticia de su reconocimiento fue compartida por su familia y sus maestras. Recordó que, al enterarse, su mamá y su maestra brincaron de alegría, y ella también se sumó a esa celebración. La medalla que hoy conserva no solo representa un premio, sino el símbolo de que sus ideas tienen valor.
Su mensaje para otros niños fue uno de los momentos más poderosos de esta historia. Vanessa invitó a quienes tienen un talento oculto a expresarlo sin miedo, ya sea en una canción, un dibujo, un baile o un videojuego. "No necesitamos ser niños para ser algo de adultos podemos ser lo que queramos ser" (sic), afirmó con una seguridad que emociona.
También dejó una enseñanza clara para quienes dudan de sí mismos: "Tú hazlo ten fe en ti mismo" (sic). En esas palabras se resume el espíritu de una niña que ya entendió algo esencial: creer en una idea es el primer paso para convertirla en realidad.
EL FUTURO EMPIEZA CUANDO UNA NIÑA SE ATREVE A CREAR
La historia de Vanessa Santiago Montaño es una historia de éxito porque demuestra que el talento no espera a la edad adulta para manifestarse. Desde una primaria de Ciudad Valles, una niña logró colocar su voz en un escenario nacional, defendiendo al mismo tiempo la creatividad, el medio ambiente y el orgullo huasteco.
Su canción puede convertirse, como ella misma sugirió, en una herramienta para hablar del cuidado ambiental con otros niños. Y quizá ahí radica su mayor triunfo: no solo ganó una medalla, también sembró una idea.
Vanessa representa a una generación que quiere participar, opinar y transformar. Su ejemplo confirma que cuando la escuela, la familia y la comunidad respaldan a la niñez, los resultados pueden ser extraordinarios. Porque, como se dijo durante su reconocimiento, ser pequeño no limita la posibilidad de lograr cosas grandes.
facebook. emsaMedia
X. @emsavalles
sitio web. emsavalles.com
e-mail. emsavalles@hotmail.com
emsavalles© 2006 - 2026 Todos los derechos reservados. Queda prohibida la publicación, retransmisión, edición y cualquier otro uso de los contenidos sin previa autorización.
Emsavalles Publicidad, Escontría, 216-A, Zona Centro, Ciudad Valles, S.L.P. Tel:481-382-33-27 y 481-381-72-86. emsavalles@hotmail.com. contabilidad@emsavalles.com
No. de Certificado de Reserva Otorgado por el Instituto Nacional del Derecho de Autor: 04-2021-071615041800-203