Domingo, 08 de Febrero de 2026
CIUDAD VALLES, S.L.P.
DIRECTOR GENERAL.
SAMUEL ROA BOTELLO
Semana del 11 de Abril al 17 de Abril 2014

Como han pasado los años

Como han pasado los años

José Manuel Arredondo



Como es curiosa la vida, admiramos y amamos los monumentos viejos; mientras más antiguos, más admiración y amor. ¿Pero sucede lo mismo con los seres humanos, con nuestros seres queridos? Pareciera que no.

De hecho, en estos tiempos, nuestros ancianos o comúnmente llamados adultos mayores, no son considerados con el respeto debido a su edad, experiencia y sabiduría, que les dejaron los años. Diría un señor de edad avanzada “No soy Matusalén ni me considero un anciano porque sólo tengo 71 años, pero cuando era niño y aún joven, se respetaba y veneraba a las personas de larga edad; se les oía con atención y respeto, se les cedía el paso y se les ayudaba de toda forma posible”.

Hoy, es terrible observar la poca atención y casi desprecio que personas, especialmente las muy jóvenes, sienten hacia los ancianos. Como ejemplo, he visto una pobre anciana tratar de cruzar la calle en medio de varios jóvenes y ninguno se preocupó de ayudarla, no obstante que el semáforo estaba en amarillo.

Pareciera que las personas jóvenes olvidaran que la juventud como la belleza son pasajeras, pero que indeclinablemente, si tienen la suerte de sobrevivir, acumularán años que podrán hacerles sentirse “viejos”; ya que, como es cierto, sólo es “viejo” no quien acumula años sino quien así se siente.

Cuando observo a personas de edad avanzada, la mayoría con esa mirada reposada, actitud tranquila y amable, que da el haber experimentado los muchos eventos y altibajos que se producen cuando se han superado varias décadas, pienso que los jóvenes desperdician el conocer por boca de ellos esas experiencias, que, quizás, en el futuro pudieran evitarles graves inconvenientes.

El colmo de esta singularidad horrible lo observamos en los pensionados del Seguro Social o bien, algunos ni pensionados son. Estos ancianos trabajaron durante muchos años y ayudaron a construir nuestro País que las nuevas generaciones casi han destruido. Los he visto con muletas, con andaderas y con sillitas portátiles, haciendo largas colas bajo el sol a las puertas de los bancos, para cobrar lo que no es una dádiva ni un regalo, sino el retorno de lo que ellos aportaron de sus sueldos durante muchos años y que difícilmente les alcanza para vivir.

Diría una mujer “Soy feliz, aun sufriendo de un cáncer que me tuvo cinco meses entre la vida y la muerte, porque sé que haber alcanzado mi edad, creado una bella familia, fui de utilidad para los demás y haber logrado muchos amigos, ha sido una hermosa aventura que ojalá quienes desprecien a los “viejos” pudieran alcanzar”.

Pues bien, este día me reconocimiento para aquellos ancianitos, sean familiares, vecinos o amigos, la realidad es que hoy en día están devaluados no solo sus conocimientos, si no su propia experiencia de vida.

No es el día de abuelo ni algo por el estilo, pero un reconocimiento para todos ellos que nos dejaron un gran legado; su vida.

 


emsavalles© 2006 - 2026 Todos los derechos reservados. Queda prohibida la publicación, retransmisión, edición y cualquier otro uso de los contenidos sin previa autorización.
Emsavalles Publicidad, Escontría, 216-A, Zona Centro, Ciudad Valles, S.L.P. Tel:481-382-33-27 y 481-381-72-86. emsavalles@hotmail.com. contabilidad@emsavalles.com
No. de Certificado de Reserva Otorgado por el Instituto Nacional del Derecho de Autor: 04-2021-071615041800-203 04-2022-080212185100-30.