Domingo, 08 de Febrero de 2026
CIUDAD VALLES, S.L.P.
DIRECTOR GENERAL.
SAMUEL ROA BOTELLO
Semana del 27 de Diciembre al 02 de Enero 2014

Un PRI desangelado

Un PRI desangelado

Víctor Manuel Tovar González



Como ya estaba por demás cantado, el pasado 21 de Diciembre de los corrientes, fue ungido (no hay mejor definición para el suceso) Como presidente del Comité Directivo Estatal del Partido Revolucionario Institucional el M.C. Ángel Castillo Torres, en medio de impugnaciones y demandas ante el Tribunal Federal Electoral, mismo que ya anteriormente revoco la elección de Castillo Torres por haber encontrado un sinfín de chicanadas y tropelías, ejecutadas por la mapachería experta del PRI.

Las acciones antidemocráticas en la vida interna de los partidos políticos y el PRI y su alumno más aventajado el PAN son los paradigmas de elecciones desde el poder, las que ocasionan que se recura a los procesos judiciales, condición que envilece a la política y afecta al interés público, porque cuando las fuerzas partidistas dirimen sus conflictos a través de los organismos judiciales electorales, apegándose al marco legal, se fortalece la democracia en el país por una parte, pues de otra manera no habría forma de que resolvieran sus diferencias, y por la otra dejan al descubierto la forma en que los organismos políticos son incapaces de ejercer la autodeterminación de sus propios militantes.

Nadie debe asustarse ante las decisiones de las instituciones judiciales, pues es correcto que éstas actúen, ya sea ratificando las decisiones internas, cambiándolas o sancionado irregularidades, ya que de otra manera sería la política tal como por desgracia se practica en la actualidad por nuestros partidos, un botín para los que usurpan el poder.

La alternancia en el poder ejecutivo ha puesto de manifiesto que las élites políticas que conviven en los poderes públicos y en los partidos no aciertan a resolver qué hacer con la democracia, quedándose a la zaga del pueblo quien ha impulsado los avances democráticos.

En el caso del PRI, al enfrentar nuevos escenarios pareciera que nunca previeron que ese cambio implicaba nuevas prácticas políticas que conducirían a la sociedad y como consecuencia al partido a iniciar una nueva etapa en la construcción de una cultura realmente democrática. Seguir comportándose igual, como si nada hubiera pasado, nos permite visualizar nítidamente el porqué de la crisis partidaria que actualmente sacude al PRI en San Luís Potosí. Por otra parte, el grupo que obtuvo el poder ejecutivo bajo la premisa del cambio cada vez se muestra más reacio al mismo y se aferra a la vieja práctica gubernamental de que el presidente, los gobernadores y en su caso los presidentes municipales son los grandes electores; así, lo novedoso resulta conservador. El nuevo PRI, solo es el mismo PRI que todos conocíamos, solo que ahora se llena el pelo de gel para aparentar juventud.

El PRI se ha convertido en un organismo contaminado por el neoliberalismo, con fuertes pugnas internas que ha dejado de ser un verdadero partido revolucionario por culpa de una capa de reaccionarios y tecnócratas que no sólo se han apoderado de la dirigencia del institucional, sino también de puestos públicos y administrativos. El PRI sigue siendo lo que antaño fue, un partido donde reina el autoritarismo, la prepotencia y el conservadurismo, el PRI volvió a convertirse en una oficina de Gobierno y el Presidente o los gobernadores lo dirigen como si fuera una Secretaría de Estado.

La efervescencia política que se vive en el PRI estatal, está provocando un sinnúmero de errores garrafales entre el gobernante del estado, la cúpula partidista y sus testaferros, lo cual ha provocado que haya un cierto resquemor entre algunos militantes de ese partido, ante la nada oculta intención del gobernante de imponer a Ángel Castillo Torres como encargado del partido del gobierno. Perdón quise decir como dirigente.

Es inconcebible que en pleno siglo XXI aún haya personajes, como el caso del gobernador, que no entienda la democracia y quieran seguir en los hilos del poder a través de los viejos esquemas que se practican en el Revolucionario Institucional. Si bien es cierto que las aspiraciones de Ángel Castillo Torres son legítimas, porque quienes aspiren a esa representación partidista cuando tienen militancia están en su derecho y lo deben de ejercer a cabalidad. Lo que es reprobable es buscar por todos los medios que quienes aspiren a dirigir un partido político sean nominados a través del “dedazo”, no importándoles el sentir y la opinión de la militancia. Ángel Castillo Torres, con muchos años en el oficio político, solo demostró que no le gusta jugar y que sigue a expensas de lo que diga el dedo supremo, lo cual es antidemocrático.

El viejo-nuevo PRI demostró cuanto miedo le tiene a las expresiones libres, a consultar a sus bases, a una elección donde el gobernante en turno no imponga a sus incondicionales, en una palabra le temen a la democracia. El viejo-nuevo PRI en una reunión en lo oscurito, donde solo asistieron los sumisos al poder estatal, organizados en una pandilla de facinerosos de la política denominado pomposamente consejo político, ungió a Castillo Torres como nuevo gerente del brazo político del gobierno, pasando por encima de su militancia.

Es una vergüenza la actitud de este consejo, el servilismo es su sello, se empecinaron en seguir las directrices del palacio de gobierno, no obstante que el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación, había obligado al PRI a recomponer el proceso por encontrarle un sin número de vicios, entre los que se encuentran; la descarada intervención de los funcionarios estatales en favor de Castillo Torres, la violación de los estatutos del PRI, el uso de recursos públicos para la campaña de Ángel Castillo, etc.

Castillo Torres, por decencia, por dignidad, pero sobretodo por ética política, no debía de haber participado, porque resulta inmoral que después de haber sido objetado por el máximo tribunal del país en materia política, se presente con todo el desparpajo a que lo unjan en una elección de opereta. Es cierto, el laudo del tribunal solo exige reponer el proceso. Pero ¿y la moral política? Esa de que tanto presume Castillo Torres.

Sin lugar a dudas Ángel Castillo, es poseedor de una sólida preparación académica, de un discurso impecable, bien argumentado y de una vasta carrera política, que le ha proporcionado una inmejorable experiencia en el quehacer político. Pero adolece de lo principal; de moral, vergüenza política y congruencia con sus ideales. Y si no dígame Ud. Si algún ciudadano que no hubiese perdido la vertical, anduviese en campaña con los pelos llenos de gel, peinado a la “despreocupe” como si fuese chamaco, cuando ya pisa los sesenta, desesperado por conseguir el voto del mandatario para satisfacer sus aspiraciones.

El viejo-nuevo PRI, mostro su verdadero rostro aquí en San Luís Potosí. Sigue siendo; vertical, autoritario, lacayuno, pero sobretodo antidemocrático. No basta aparentar el cambio, llenándose de gel las greñas o simulando asambleas representativas. Hay que consultar a las bases, respetar las decisiones de las mayorías, pero sobre todo comprender que los partidos son la escuela de la democracia.

 


emsavalles© 2006 - 2026 Todos los derechos reservados. Queda prohibida la publicación, retransmisión, edición y cualquier otro uso de los contenidos sin previa autorización.
Emsavalles Publicidad, Escontría, 216-A, Zona Centro, Ciudad Valles, S.L.P. Tel:481-382-33-27 y 481-381-72-86. emsavalles@hotmail.com. contabilidad@emsavalles.com
No. de Certificado de Reserva Otorgado por el Instituto Nacional del Derecho de Autor: 04-2021-071615041800-203 04-2022-080212185100-30.