Domingo, 08 de Febrero de 2026
CIUDAD VALLES, S.L.P.
DIRECTOR GENERAL.
SAMUEL ROA BOTELLO
Semana del 13 de Marzo al 19 de Marzo de 2015

¡Conmemoremos! ¡Porque no hay nada que festejemos!

¡Conmemoremos! ¡Porque no hay nada que festejemos!

Víctor Manuel Tovar González



Las mujeres no están ni han estado al margen, sino en el mismo centro de la formación de la sociedad y la construcción de la civilización.
Gerda Lerner.

El pasado domingo 8 de Marzo se conmemoro (que no se celebró), el día internacional de la mujer. Aunque Televisa hubiese deseado una celebración, por lo que enfoco sus baterías publicitarias, para que se les llenara de regalos a las mujeres, olvidando la historia. A lo largo del devenir de la humanidad encontramos muchas sociedades donde las mujeres fueron consideradas inferiores respecto de los hombres, sobre todo las Judeo-Cristianas como la nuestra. En una gran parte de las sociedades tradicionales, su educación se limitaba a aprender habilidades domésticas y se encontraban subordinadas a la autoridad de sus padres primero, y de sus maridos después. Y ni que decir de algunas orientales y amerindias, donde la mujer se le consideraba punto menos que suela de zapato, y podían hasta ser vendidas por sus padres. Si bien existieron en la historia civilizaciones que otorgaron a la mujer un papel de privilegio (las reinas egipcias o bizantinas por ejemplo), en la mayoría de las sociedades occidentales las tareas asignadas a la mujer se limitaban al cuidado del hogar y de la familia. De este modo quedaba relegada al ámbito privado, quedando la participación pública exclusivamente en manos de los varones.

El día internacional de la mujer, como ya lo dijimos es un día donde conmemoramos la lucha que a lo largo de la historia han dado las mujeres por el reconocimiento de sus derechos humanos. Los inicios por la reivindicación de los derechos de la mujer, podemos situarlo en la Revolución francesa y la movilización de las mujeres, con Olympe de Gouges a la cabeza, en protesta por una revolución que, basando su justificación en la idea universal de la igualdad natural y política de los seres humanos (“Liberté, Egalité, Fraternité”), negaba el acceso de las mujeres, la mitad de la población, a los derechos políticos, lo que en realidad significaba negar su libertad y su igualdad respecto al resto de los individuos.

Otro hito importante es el libro “Defensa de los Derechos de la Mujer” de la escritora inglesa Mary Wollstonecraft, publicado en 1792, obra en la que condena la educación que se daba a las mujeres porque reforzaba los estereotipos patriarcales. Las primeras feministas pensaban que una misma educación para hombres y mujeres daría lugar a la igualdad entre ambos sexos (recordemos que existían escuelas para varones, y escuelas para señoritas), pero Mary Wollstonecraft va más allá, pidiendo que las leyes del Estado se usaran para terminar con la tradiciones de subordinación femenina, y fuera el Estado quien garantizara un sistema nacional de enseñanza primaria gratuita universal para ambos sexos. Reta al gobierno revolucionario francés a que instaure una educación igualitaria que permitiría a las mujeres llevar vidas más útiles y gratificantes. Las mujeres con otra educación podían haber “practicado la medicina, llevado una granja, dirigido una tienda, y serían independientes y vivirían de su propio trabajo”. Al creer que el Estado debía reformar el matrimonio y la educación y que las leyes debían acabar con la subordinación de las mujeres y que éstas no debían ser excluidas de la vida política, Mary Wollstonecraft inicia una nueva era en el discurso feminista.

Pero aquí en nuestro México, nuestras mujeres, tampoco cosen malas vaquetas. En el lejano 1778, las obreras de las fábricas de cigarros en la Cd. De México, abandonaron sus labores y, en multitudinaria manifestación, se encaminaron al palacio virreinal, para protestar ante la representación en la nueva España, del imperio español, por el incremento de la jornada laboral, sin el incremento del salario. Nuestras mujeres encabezando la lucha por las reivindicaciones económico-sociales, antes que nosotros los varones, eso por aquellos que consideran que el valor es propio del sexo masculino.

En 1821, las mujeres de Zacatecas, exige al gobierno de esa entidad se les de trato de ciudadanas, en razón de haber aportado a la causa de la independencia su concurso, no solo como conspiradoras y correos, sino también con las armas en la mano. Sin duda esta es la primera vez en la historia de nuestro país en que se reivindican los derechos políticos de las mujeres. En la misma Zacatecas, se funda “El Abanico” primera revista femenina, pero no de esas que disque se les dice revistas del corazón, mamotretos cuya principal cualidad consiste precisamente en enajenar a las mujeres de sus legítimos derechos, sino que tenía como fin, levantar a la mujer de su postración donde por siglos habían sido mantenidas. En 1833 las mexicanas conquistan el derecho a la educación sub-profesional, permitiéndoles su inscripción en las escuelas normales y las de enfermería.

Si bien gracias a sus luchas, las mujeres han logrado importantes avances en su condición social con respecto a las generaciones anteriores, la igualdad y la no discriminación continúan siendo un desafío en nuestro país. Si bien las mujeres mexicanas han logrado importantes avances en su condición social con respecto a las generaciones anteriores, y han conquistado muchas libertades, la igualdad no ha avanzado principalmente porque la igualdad entre los sexos, ha caminado más de aprisa en algunas pocas regiones, mientras en la mayor parte de nuestra geografía, no avanzamos con la celeridad que se requiere para garantizar sociedades democráticas y respetuosas de los derechos de las mujeres. A pesar de los cambios producidos en las familias, el trabajo y la vida política, la brecha entre los aportes a la sociedad y el reconocimiento de que son objeto las mujeres siguen sin cerrarse.

La clave de esta postergación y el tratamiento de las mujeres como minoría vulnerable por parte de las políticas públicas se explican, en gran medida, por la imposibilidad de las mujeres de romper el mandato cultural que las obliga a realizar las labores domésticas, la cual es reproducida por las propias madres, que obligan a las mujeres a realizar el trabajo del hogar aunque se estén preparando. Quién de nosotros no ha escuchado la frase: prepárale de desayunar a tu hermano, no importando que el flojonazo este dormido, así como por la ausencia de los hombres en las actividades del hogar y cuidado de la familia. Casi la mitad de las mujeres mayores de 15 años no tiene ingresos propios, el número de hogares monoparentales encabezados por mujeres se ha incrementado y los hombres ocupados en el trabajo no remunerado son una minoría. Aunque gracias al trabajo de las mujeres el índice de pobreza en nuestro país disminuye en casi diez puntos, siguen ganando menos que los hombres por un trabajo equivalente. A pesar de que han conquistado el derecho al voto y a ser elegidas, ha sido necesario adoptar medidas de acción positiva como las leyes de cuotas para que las mujeres ocupen alrededor del 40% de los cargos de representación, mientras la gran mayoría se mantiene alejada de la toma de decisiones.

Ojala y el próximo año no veamos a mujeres felicitándose por ser el día de la mujer. Ojala que veamos conmemorando a las mujeres el día de la lucha por los derechos de la mujer. Que lo conmemoren; luchando contra la trata de niñas, contra la violencia de sexo, contra los roles machistas que algunas adquieren. Que satisfactorio sería que el próximo año, las mujeres, ya no permitan que sean traficadas como esclavas con un triple propósito: trabajar como mano de obra gratuita; la reproducción y servir de objeto sexual. Este último propósito está siempre presente aunque el objetivo principal fuera cualquiera de los otros dos y puede darse dentro del mercado matrimonial o con otras figuras como concubina, o simplemente mujer a libre disposición del patrón. Ojala y con la lucha de las mujeres todo esto desaparezca.

 


emsavalles© 2006 - 2026 Todos los derechos reservados. Queda prohibida la publicación, retransmisión, edición y cualquier otro uso de los contenidos sin previa autorización.
Emsavalles Publicidad, Escontría, 216-A, Zona Centro, Ciudad Valles, S.L.P. Tel:481-382-33-27 y 481-381-72-86. emsavalles@hotmail.com. contabilidad@emsavalles.com
No. de Certificado de Reserva Otorgado por el Instituto Nacional del Derecho de Autor: 04-2021-071615041800-203 04-2022-080212185100-30.