Reacio a los reflectores, Pascual Oyarvide Sánchez acepta la entrevista en el marco del 38 aniversario de El Mañana, la empresa que se ha logrado consolidar como el medio de comunicación más influyente en la región; como en escasas ocasiones, accede a hablar abiertamente.
De entrada, precisa que El Mañana es un periódico que nació hace 38 años, pero que no fue un sueño, fue un proyecto que hoy se ha convertido en la vida diaria de la ciudad y del estado; pero no se logró así de fácil como se menciona.
“Primero estuvimos en Poza Rica, Veracruz, Martínez de la Torre y finalmente decidimos trasladarnos a Ciudad Valles, donde hacía falta un periodismo diferente; aquí estaba el Diario de Valles, que ya había cumplido un ciclo y que no llenaba las expectativas de la ciudad y la región. Nos instalamos aquí como un año antes de iniciar actividades, lo que se dio cuando ya tenía 22 años”.
-¿Es difícil empezar de la nada? –se le pregunta- y responde: “Sí es muy difícil, pero cuando hay voluntad se logra; prácticamente empezamos de la nada, porque no teníamos absolutamente nada, aquí iniciamos los tres hermanos, era un periódico artesanal, se hacía con equipo elaborado aquí en Valles, bastante rudimentario, lo único que era algo mecanizado era una pequeña prensa adquirida en Estados Unidos muy barata, muy vieja y que funcionó durante algún tiempo, lo demás era artesanal totalmente”.
“Siempre visualicé lo que quería tener, lo que quería ser y en El Mañana siempre hemos ido creciendo conforme el tiempo, nosotros no planeamos al día sino a futuro y logramos que los proyectos se realicen, incluso en ésta que es la peor crisis que ha tenido la nación, en mis 60 años es la peor crisis que he visto, pues hay proyectos de crecimiento, lentos pero los hay”.
-¿Se rieron alguna vez de la visión de ese chavo que venía del Xolol con muchos retos?
“Muchos se rieron, muchos le apostaron en contra incluso, pero cuando tú tienes voluntad y ganas de trabajar, de hacer las cosas bien, como te he dicho muchas veces, el secreto es trabajar, hacerlo bien, hacerlo mejor cada día y si lo haces durante 38 años, te tiene que salir bien”.
-La fe... “La fe es indispensable para toda actividad del ser humano, es algo que si no tienes no se mueve, la fe mueve montañas y con fe todo se puede lograr”.
-Han sido varias generaciones las que han pasado por el periódico...
“Por las filas de El Mañana han pasado generaciones de periodistas, incluyéndote, que actualmente en otros medios son periodistas destacados, pero aquí se forjaron, aquí se les enseñó, aquí aprendieron, aquí aprendimos, yo también aprendí y sigo aprendiendo a diario muchas cosas, nunca termino de aprender, calculo que han pasado más de 10 mil personas entre trabajadores y reporteros en los 38 años”
-¿Es difícil ser el cronista de los hechos de una sociedad?
“Es más difícil al principio, porque nadie cree en ti, todo mundo está con otros estereotipos, quiere otra cosa, pero conforme van pasado los años y la gente va viendo que tú haces las cosas bien y realmente te conviertes en el vocero de muchas causas, entonces creen más en ti, como ha sucedido y ya automáticamente se dan las cosas; ahorita por ejemplo, existe mucha gente que nos llama, que nos dice ‘está sucediendo esto’, cosas que los reporteros comunes no alcanzan a entender, y eso solamente te lo da la experiencia, la compenetración con la ciudadanía, el contacto y sobre todo 38 años atrás de una máquina”.
-¿Alguna vez dudó... la adversidad estuvo a punto de ganarle?
“No, fíjate que no, nunca dudé, no debo negar que recibí muchos golpes muy fuertes, pero tras cada tropiezo me levantaba con más fuerza, incluso el más grave fue cuando sucedió el incidente de que me detuvieran y a raíz de esa privación ilegal de la libertad, fue cuando puse en marcha el proyecto del nuevo Mañana, que es lo que estamos ahora viendo, más tecnificado, más organizado, a lo mejor necesitaba un tiempo para pensarlo”.
-Tiene que haber la forma de adaptarse a los tiempos...
“Más que adaptarse ha sido evolucionar, crecer con la ciudad, con la región, con el estado, con los lectores, porque no es el mismo Mañana de hace 38 años, no es el mismo que ahora ofrecemos, han cambiado las generaciones, las personas que ahora nos buscan tienen otro tipo de cultura, necesitan otro tipo de información, que le estamos dando y siempre estamos buscando lo que el lector quiere, eso es lo que te permite adaptarte, te voy a cobrar la consulta -suelta seguido de una risa-, para que sobrevivas, es como una tienda de abarrotes, si tú empiezas vendiendo maíz y frijol, y ves que la gente te pide azúcar, galletas y pan, vas a ir poniéndole la mercancía que necesita, es igual aquí, el periódico es un menú, toma la gente lo que quiere leer, pero si el contexto le agrada, pues come más”.
“Eso y trabajar, levantarse todos los días, porque esto es de lunes a lunes, no hay descanso, no hay vacaciones, no hay paseos, no es como todo mundo que se va los domingos con su familia, que te vas de fin de semana, aquí no, aquí es como un médico, como un restaurante, aquí hay que estar todos los días como los locutores, como las difusoras, todos los días”.
-¿Algún consejo que recuerde?
“No, si alguien me hubiera dado un consejo, como se lo he dado a mucha gente, no estaría aquí, estuviera más arriba, pero yo ya traía en mi ser la semilla de querer lograr lo que estaba haciendo, por eso tropecé tantas veces, por eso me caí tantas veces y por eso cometí tantos errores, pero al final aprendes”.
“No en El Mañana, antes cuando trabajaba en el Diario de Valles tuve un maestro de periodismo, que fue Armando Suárez Becerra, que era subdirector, pero no eran consejos, eran regaños, porque antes las letras sí entraban con sangre, fueron muchos consejos, muchos regaños y muchos castigos, muchas guardias que me costaron aprender lo que ahora sé, de ahí en fuera mucha gente le apuesta a que te quedes en el camino; realmente si no tienes voluntad pierdes mucho en el camino, porque todo mundo quiere verte caer y aquí lo que nos unió fue la hermandad de mis hermanos, de mi familia y eso fue lo que nos sacó adelante; se hace camino al andar”.
EL MAÑANA, AYER Y HOY....
-El Mañana ha generado espacios de opinión y de crítica a favor y en contra...
“En El Mañana todo mundo nos critica o todo mundo nos aprecia, pero todos nos leen y eso es lo importante, que te lean, que busques crear polémica y que busques darle a todo el mundo lo que quiere saber, aparte que nos critiquen, que nos alaben, pero que nos lean, es lo importante”.
-Me imagino que tampoco ha faltado la barba, lambisconería...
“Es difícil, porque no soy muy afecto al halago, no es lo mío, vengo de una escuela muy diferente, vengo desde muy abajo, realmente empecé engrasando máquinas, empecé conociendo las entrañas de un periódico y sé lo que cuesta cada página que tú tienes en la mano”.
-¿Cómo es mandar en un medio así?
“Muy difícil, pero bonito, cuando trabajé en Martínez de la Torre fui director a los 17 años, pero yo imprimía, yo lo hacía con cuatro o cinco personas más, y aprendí a manejar la máquina, porque a veces el prensita no venía, se ponía borracho, o se enfermaba o mil cosas y había que entrarle a todo”.
-En ese entonces eran las máquinas de escribir, el proceso de fotomecánica...
“Hoy ya es como jugar, directamente de la computadora sale a la prensa, antes era artesanal, lo hacías con las manos, los barquitos, con un lapicero, con una reglita, una escuadra, recortabas, pegabas, por eso salió el término de ‘recortaje’ en vez de reportaje”.
-¿Cómo describiría las etapas de estos 38 años?
“Esto es como cualquier empresa, con sus muy particulares situaciones, siempre he dicho que tener una empresa es como tener un hijo, en los primeros años lo tienes que cuidar, alimentar, después lo tienes que capacitar, llevarlo a la escuela y finalmente te va dar el fruto después de 15 ó 20 años; nosotros cuando empezamos nos hicimos la mecánica de reinvertir todo lo que saliera de la empresa, sacamos lo indispensable para poder sobrevivir, si ganábamos mil pesos, 800 los reinvertíamos y ahí se fue haciendo el capital”.
-¿Es difícil enfrentar crisis, incluso las que se tienen con los amigos?
“Más que la crisis económica, es la crisis de que no creen que puedas hacer algo, que no creen posible que aquel chamaco descalzo del Xolol, pueda estar ahora en una empresa de esta naturaleza, pero realmente si yo tuviera más fuerza, estaría más alto, no como ahora, pero nunca hay que estar satisfecho con lo que uno tiene, siempre hay que ir más arriba”.
-Es signo de escorpión y nacido en un año peculiar, ¿siente que nació con estrella?
“Sí cómo no, nací con una estrella y grandota, porque primero a los 10 años pasó el accidente donde falleció mi madre, mi tía y hubo veintitantos muertos, de todos los que iban en la parte delantera del autobús, nada más yo me salvé; después pasan muchas cosas, sigo creciendo y realmente me doy cuenta que sí tengo un ángel muy grande, porque pasé por muchas cosas para llegar, no es fácil el camino”.
-Pasar por hambre, prejuicios...
“Pasar por hambre, persecuciones, encarcelamientos, amenazas...”
-¿Es más difícil luchar contra los demás o contra uno mismo?
“Contra uno mismos es más fácil, si fumas o tomas puedes dejar de fumar y tomar si te lo propones, pero cuando no está en tus manos es más difícil, es donde se atora todo”.
-¿Qué siente al ver cada página impresa del periódico?
“Haz de cuenta que tienes un hijo todos los días, es un producto muy especial, no es como el que hace carros, muebles, zapatos, que si no los vende ahí los deja y los puede vender después, porque aquí el producto se tiene que vender todos los días, porque a las 4 ó 5 horas ya no es nuevo y viene otro al día siguiente y así durante 38 años”.
-38 años de una historia diferente todos los días...
“De todos los días, tú imagínate 38 años por 365 días, porque ya no descansamos ni un día del año”.
-“A mi manera” es una canción con la que se identifica, ¿es porque ha hecho el periódico a su manera?
“Creo que todos nos identificamos con ese tema, es universal, y respeto a la forma de trabajar no es a mi manera, es a la manera del lector, a lo que prefiere, porque tu compras una camisa si te gusta, no la compras si no te gusta, o comes una torta si te gusta, también el periódico lo compra la gente porque le damos lo que le gusta, siempre y cuando sea dentro de ciertos parámetros”.
-Se ha creado un mito sobre Pascual Oyarvide, ¿quién gana más el mito o la persona?
“Es una pregunta muy interesante, hubo un mito al principio, porque hubo que salir adelante en muchas situaciones difíciles, en los tiempos en que tenías que defenderte tú solo, en que era la ley del más fuerte, en que todo mundo quería pisarte y tenías que defenderte como el viejo Oeste, creo que estamos regresando a esos tiempos, pero después esto se fue tranquilizando, el periódico agarró su nivel, su estatus”.
-En el aspecto personal, ¿es Pascual Oyarvide ahorita, dentro de esta estructura de El Mañana, lo que soñó su mamá Doña Asunción Sánchez algún día?
“No, fui huérfano a los 10 años y realmente casi no tuvimos platicas así, pero sí es lo que visualicé yo, como te repito, nunca estoy conforme conmigo mismo, siempre quiero ir más delante de todos”.
-¿Alguna vez su papá le dijo que se sentía orgulloso por lo que hace, por lo que ha contribuido?
“Sí cómo no, en los últimos años de mi papá sí platicábamos mucho sobre eso, y sí estaba orgulloso de mí, realmente más que de mis hermanos, aunque se enojen. Cuando quieres algo y te lo imaginas, lo visualizas y te preparas, lo logras, pero necesitas disciplina, en esta vida, trabajo, empresa, si no la tienes no llegas a ningún lado”.
-¿Qué hace cuando se la refrescan, cuando le dicen ‘qué cabrón eres’?
“Depende de la refrescada, pero a veces estás para aguantar y a veces no, si considero que yo tengo la culpa, que la regué, pues aceptó la refrescada, y si no le dices que está equivocado; decía un viejo maestro: ‘cuando veas a una personas enojada no le hagas caso, ignórala, cuando se calme le explicas y entonces tú le regresas la refrescada’, es lo que yo hago. Una de las cosas que me formó, es que tuve amigos mucho más grandes que yo, era un chamaco de 15 ó 17 años y mis amigos eran de 35 a 40 años, entonces les fui aprendiendo mucho, yo no pensaba como un muchacho sino a la altura de mis amigos, trataba de emularlos y superarlos, eso me marcó mucho”.
-Sus hijos Emmanuel, Alberto y Arturo ya están integrados a la empresa, ¿alguna vez lo pensó así?
“Sí claro, es el sueño de todo padre que sigan y mejoren lo que tú haces; Emmanuel tiene ya muchos años integrado a la administración, y los demás, aunque lentamente, se van integrando”.
“ ME SIENTO ORGULLOSO DE SER HIJO DE MI PADRE, PERO ES DIFICIL SER SU HIJO...”, EMMANUEL OYARVIDE
Pasamos un momento con Emmanuel, el primogenito de Pascual Oyarvide, entre risa y observando a su Padre se le pregunta:”Son ya 38 años, has crecido prácticamente con el periódico...
“Sí, lo he comentado algunas veces, desde que era niño me llevaban a verlos trabajar, desde que estaban en la Abasolo me tocó convivir con todos ellos, desde que tengo uso de razón, en todas las etapas de mi vida he estado viniendo al periódico, me tocó el cambio a la Valles-Rioverde y la transformación de la tecnología, desde las máquinas de escribir hasta las computadoras, la infinidad de remodelaciones del edificio, porque no cabemos, porque ha ido creciendo, pero ya es parte de mi vida”.
-¿Es difícil ser hijo de Pascual Oyarvide?
“Pues sí lo es, porque no te ven como cualquier persona para bien o para mal, siempre te señalan ‘este es el de El Mañana’ o creen que por estar ahí lo tienes todo, o me siento diferente, o no sé, pero es cosa de acostumbrarse, porque soy una persona normal; es difícil en cuanto a cómo te ve la demás gente, pero yo me siento igual que cualquier persona”.
-¿Cruzas la puerta y te sientes un soldado más al servicio del general, de quien manda?
“Todos somos un equipo y nos debemos ver como tal, soy una parte más de esta empresa, tanto como el que está en la puerta atendiendo y el que está repartiendo el periódico, como cualquier otro, todos somos parte y no podemos vernos como más o menos, soy y somos como un engrane de algo”.
-¿Qué viene para el periódico, tu papá ya de 60 años, lo quieres retirar, quieres aprender de él?
“Aunque quiera, él no se va a retirar, se va a estar aquí hasta su último día, estoy seguro, lo suyo es trabajar y trabajar, así nosotros queramos vacaciones no se puede, porque él está aquí, trabajando los 365 días, pero viene lo que hemos visto los últimos años, siempre crecer, adecuarnos a la nueva tecnología, a lo que venga, porque en muchos lados el periódico se está muriendo en lo impreso, pero aquí en Valles somos la excepción porque nos seguimos manteniendo y seguimos creciendo en ese aspecto, pero no podemos dejar fuera los demás medios que vienen en internet, de video, de audio, nosotros nos vamos a seguir adaptando y dando las noticias”.
-¿Sabes del compromiso que te hereda Pascual Oyarvide: muchos años de esfuerzo, de chinga, de venir desde la nada? Te toca a ti ser su brazo derecho...
“El chiste no es llegar, el chiste es mantenerse, yo sé que nos toca una gran responsabilidad, todavía me queda mucho tiempo por aprender, aquí tengo más de 13 años trabajando y nunca acabas de aprender, porque sigue entrando gente con nuevas ideas, sigues enfrentando problemas, es un gran reto que nos tocó”.
-¿Qué le dirías a tu hermano mayor llamado El Mañana?
“Que estoy muy orgulloso de verlo crecer, de que tenga más hermanos y esperamos que con el apoyo de la gente siga siendo de su preferencia”.
-¿Algo que le quieras decir a tu papá?
“Él ya lo sabe, que estamos muy orgullosos de lo que ha hecho, y felicidades porque él ha sido el fundador de todo esto y espero no defraudarlo en lo que me toca”.
“AÚN NOS FALTAN PROYECTOS POR CONCRETAR...”
Con sesenta años, próximo a cumplir 61 el 20 de noviembre, Pascual Oyarvide refiere que hay muchas cosas por venir en la empresa que fundo.“Hay proyectos, algunos que todavía no están cristalizados y lo que viene es seguir consolidándose, adaptarse a las nuevas tecnologías, el medio impreso algún día va a desaparecer por la obvia escasez del papel, pero mientras nos mantenemos y seguimos creciendo, vienen cambios muy radicales en el mundo, está cambiando día a día”.
-¿Qué le gustaría que recordaran de El Mañana o qué parte no le gustaría que recordaran?
“La gente recuerda un todo, desde el día que me caía, el día que me levanté, el día que puse la primera piedra del edificio, el día que lo terminamos, el día que le dimos empleo a un voceador más, a un jefe de familia, porque tenemos como 500 voceadores en todos los periódicos, son personas rescatadas de la sociedad, que están trabajando, que poco o mucho, ganan lo suficiente para vivir, esa gente que si no trabajara, anduviera cometiendo delitos o en otra cosa, eso es un doble orgullo para la empresa”.
-¿El periodismo es una forma de vida?
“Es un estilo de vida, para mí forma parte de mi vida, no concibo mi vida sin el periodismo, es el único trabajo que he tenido toda mi vida, porque desde que llegué estando en la preparatoria a las filas del Diario de Valles a escribir sociales, ya no he vuelto a tener otro trabajo, he hecho muchos negocios, pero siempre he sido periodista, cuando me preguntan en cualquier lugar ‘a qué se dedica’, no les digo ‘soy empresario o soy industrial’, no, les digo ‘soy periodista’, porque yo escribo todos los días”.
-¿Sus memorias para cuándo?
“Ya van en proceso”.
LA REFLEXIÓN....
-Le haré cinco preguntas y me responde lo que le venga a la mente, así a botepronto...
-Pascual Oyarvide Lárraga...
“Mi padre”.
-Asunción Sánchez Orta...
“Mi madre, un ejemplo de vida”.
-Sus hermanos...
“Mi fuerza”
-Sus hijos...
“Mi fuerza más grande”
-El sueño que aun no ha cumplido
“Tengo muchos sueños por cumplir, pero lo que no tengo es tiempo”
-Un epitafio
“Estaban platicando tres hombres en un sepelio y se preguntan qué les gustaría que dijera su epitafio, uno respondió ‘que fue un hombre muy trabajador’, el otro ‘que fue un hombre muy bondadoso’, y el tercero dijo que le gustaría que dijeran ‘oye creo que se está moviendo’”.
-El Mañana de Valles
“Aparte de una empresa, una fuente de trabajo, un estilo de informar, una escuela de la vida y mi vida”.
-¿Quién habló Pascual el periodista o la persona?
“Todos, el ser humano, el empleado, el reportero, el periodista, el empresario y, sobre todo, el amigo”.
-Una reflexión
“Vivan la vida, con fe en Dios, porque no sabemos cuánto pueda durar”.
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