Domingo, 08 de Febrero de 2026
CIUDAD VALLES, S.L.P.
DIRECTOR GENERAL.
SAMUEL ROA BOTELLO
Semana del 13 de Diciembre al 19 de Diciembre de 2013

El valor de la verdad

El valor de la verdad

José Manuel Arredondo Ramírez



Durante nuestra vida y nuestras diversas circunstancias, encontramos a nuestro paso infinidad de personas, algunas de las cuales afirman que no es necesario el cuidar la figura de la Familia y cada uno de sus integrantes, es por ello que este día deseo centrarme en esa parte, pero muy en particular en los valores que se viven en ella.

Dice un dicho “los hijos aprenden lo que se viven en casa”, por ello los padres son piedra angular en la formación de los futuros electores de este país.

Partiendo de la base de que los padres tienen libertad para transmitir los valores que consideren más convenientes para sus hijos, siempre hay algunos principios que parecen los básicos para una convivencia social en armonía. Óscar González, profesor y director de la “Escuela de Padres”, ha confeccionado una propuesta que resultará muy útil para empezar. Se trata de una guía de valores que poco a poco irá configurando nuestra propia escala de principios a medidas que crecemos.

Antes de inculcar a los hijos a una serie de valores, los padres deben plantearse que “es más importante lo que hacemos que lo que decimos” y, por tanto, “hay que dar coherencia” a nuestras acciones y comportamiento. Los padres tienen que dar ejemplo: “no pueden decirle a un pequeño que sea respetuoso con los demás si nosotros estamos continuamente faltando el respeto a todo el mundo”. Hay muchos momentos en el día a día de poner en práctica estos valores para que los hijos alcancen una convivencia en sociedad:

Empatía: Los hijos tienen que aprender a ponerse en el lugar del otro y entender cómo piensan y sienten los demás ya que se trata de un valor necesario para la convivencia, aquí es importante preguntarnos ¿Cuáles muestras de empatía tengo ante los sentimientos de mi hijo?

La humildad: Es necesario que los hijos aprendan que no es superior ni a nada ni a nadie en ningún sentido, a pesar de mostrar seguridad en las capacidades que posee. Vivir con una actitud humilde le permitirá conocerse mejor, valorar sus fortalezas e intentar mejorar sus debilidades. El preguntarnos ¿Soy humilde o por el contrario arrogante o prepotente? ¿Qué ejemplo le muestro a mi hijo o hija?

La autoestima: Es importante que los hijos aprendan a valorarse a sí mismo. Esto sirve de base para educar la empatía. Una buena forma de fomentar la autoestima es a través de una herramienta muy poderosa: el elogio. Y nos podríamos preguntar ¿Elogio continuamente a mi hijo o solo le recuerdo lo que hace mal?

El compromiso: El compromiso es un valor que demuestra madurez y responsabilidad. Se va adquiriendo progresivamente con los años. Debemos hacer ver a nuestros hijos el valor de la palabra dada. No hay nada mejor que dar ejemplo y preguntarnos ¿Cumplo con la palabra empeñada?

La gratitud: Es importante y valioso que nuestros hijos aprendan a mostrar gratitud. Este valor va unido a las gratificaciones positivas, por eso es importante que continuamente reconozcamos a nuestros hijos lo bien que hacen las cosas. Y pensar que la gratitud no se trata solo de dar las gracias, sino que nace del corazón, de nuestro interior, del aprecio a lo que alguien hace por nosotros. ¿Te muestras agradecido ante tu hijo y con los demás cuándo hacen algo por tí?

La amistad: Nuestro hijo debe aprender el valor de la amistad, del afecto mutuo que nace del contacto con el otro. Aprenderá que el verdadero valor de la palabra amistad va mucho más allá que un simple click agregando amigos en sus redes sociales. Pregúntate ¿Cuidas tus amistades y no solo las de las redes sociales?

El optimismo: Es muy importante que nuestros hijos aprendan a vivir la vida con entusiasmo y optimismo, buscando siempre el lado positivo de las cosas a pesar de las adversidades que nos presenta la vida. Deben huir de ese pensamiento negativo que nos oprime. ¿Nos mostramos alegres y optimistas ante nuestros hijos o somos negativos y pesimistas?

La paciencia: Nuestros hijos debe cultivar la paciencia y aprender a diferir gratificaciones huyendo del “lo quiero aquí y ahora”. Esto ayudará a controlar y canalizar su impulsividad mostrando una actitud paciente y serena frente a la vida. Reflexionemos en esta pregunta ¿Practicamos la paciencia en el día a día?

El esfuerzo: Un valor necesario en la sociedad actual que se caracteriza por la inmediatez y el mínimo esfuerzo. Los niños tienen que aprender que todo lo que quiere conseguir requiere de un esfuerzo. Preguntémonos: ¿Actúas con esfuerzo en tus actividades y proyectos?

La felicidad: Este debe ser el objetivo de la educación que ofrecemos a nuestros hijos, conquistar su felicidad y que sean capaces de transmitir y contagiar esa felicidad a los demás. Para ello es importante cultivar la alegría, el optimismo, el sentido del humor, etc. Solo aquel que es feliz puede transmitir felicidad. ¿Eres feliz en tu vida, tanto que contagias a tu alrededor?

Pues bien, después de estas reflexiones me queda claro una cosa, si realmente deseas tener no solo buenos y mejores funcionarios, si no hijos, hermanos, esposos, amigos, ciudadanos, trabajadores, forma y educa en valores, pues los valores nunca pasaran de moda.

Que sea una estupenda semana.

 


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